Investigación sobre los traductores automáticos

18 mayo, 2010

Ya hemos hablado en otras ocasiones de los traductores automáticos y de cómo se estaban llevando a cabo varios estudios para ver su comportamiento. Uno de los investigadores que están trabajando en ello se llama Ethan Shen y ya ha publicado un primer documento con los resultados iniciales, tras comprobar varias parejas de idiomas con los principales traductores automáticos.

Como conclusiones de la tabla, podríamos afirmar que la pareja que sale mejor parado el traductor de Google, sobre todo en la pareja Inglés-Francés. Os animo a echarle un ojo al informe a todos aquellos a los que os interese el tema de los traductores automáticos, aunque, como siempre, donde esté una buena agencia de traducción, que se quiten las máquinas.


Traducir para ganar visibilidad

21 abril, 2010

Uno de los encargos que está ganando fuerza con la crisis son las peticiones de traducción de currículos. En estos momentos en los que encontrar trabajo se ha convertido en la mayor preocupación de casi cualquier persona, nos encontramos con que ya no importa tanto el país donde se trabaje sino el hecho de poder ganarse la vida.

Nos llegan bastantes solicitudes para traducir currículos, sobre todo por parte de personas que aspiran a buenos puestos en el extranjero, amparados en su conocimiento del castellano. Como en otros ámbitos, el inglés es el idioma estrella pero también se traducen al alemán, al italiano, al portugués… el caso es poder contar con una carta de presentación bien redactada en un país extranjero para poder optar al mejor puesto de trabajo posible.

Un CV bien traducido y bien presentado hará que mejores tu posición frente a otros candidatos. Eso sí, procura que todo lo que pones sea cierto porque si al final te eligen van a acabar dándose cuenta.


¿Por qué es difícil traducir el inglés?

31 marzo, 2010

Leo en el blog Medical translations un post muy interesante en el que ellos, nativos ingleses, comentan diez motivos por los cuales es difícil para alguien no nativo traducir desde la lengua de Shakespeare, aunque a priori el inglés no sea uno de los idiomas más difíciles de aprender. Veamos:

1. La combinación verbo-adverbio que existe en inglés no existe en ningún otro idioma, sobre todo en lo que se refiere a los Phrasal verbs como “turn on”, “turn off”, “mark up”, “mark down”. Algunas de estas construcciones tienen múltiples significados, como “turn off” que puede ser alagar una luz o que algo te repele.

2. La variedad de formación de los infinitivos en inglés es muy amplia. En castellano, los infinitivos acaban en -ar, -er o en -ir, mientras que en inglés un nombre, un adverbio o un adjetivo pueden funcionar como infinitivo.

3. El inglés tiene una sintaxis muy inflexible, ya que siempre se parte de una estructura sujeto-verbo-objeto. En castellano y en general en todas las lenguas romances, se puede prescindir del sujeto y se presta más a jugar con el orden de las palabras.

4. La dificultad de leer correctamente el inglés debido a que su pronunciación no se corresponde con su grafía.

5. El inglés es un idioma que evoluciona muy deprisa, y existe sobre todo entre los norteamericanos la tendencia a aportar neologismos que son aceptados muy rápidamente. Para el hablante extranjero, esto supone un reto no sólo de dominio de la lengua sino de conocimiento de la cultura.


La traductora de El Quijote y García Márquez al inglés habla sobre su trabajo

16 marzo, 2010

Me ha gustado leer en el Huffington Post una interesante entrevista a Edith Grossman, que es la traductora de las últimas ediciones de las novelas de Gabriel García Márquez al inglés. En ella se ve que es una mujer que lleva mucho tiempo traduciendo y se enfrenta a la tarea titánica de convertir a la lengua de Shakespeare obras tan significativas para la literatura en castellano como “Cien años de Soledad” o “El Quijote”.

Grossman explica cómo su trabajo en ocasiones es minusvalorado porque en general quien lee El Quijote en inglés lo hace porque no habla español. Además se lamenta de cómo en las críticas de libros en ocasiones se pasa por alto su trabajo, que al final es tan importante para el lector como el trabajo del novelista inicial ya que ha pasado un montón de horas con la obra haciéndola comprensible para los lectores de otra lengua.

En el artículo aducen motivos culturales y económicos para no traducir al inglés una determinada obra, ya que en opinión de Grossman los norteamericanos prefieren no leer material traducido que haya sido escrito en otro idioma. En mi opinión, traducir una obra al inglés no sólo serviría para llegar al público de Estados Unidos sino que también serviría para llegar a una audiencia global, siendo el inglés la lengua franca de nuestros días. Tal vez no se lea en Norteamérica, pero es posible que llegue a un italiano, a un japonés o a un egipcio que pueda disfrutar del texto en una lengua que conoce aunque no sea la suya materna.