Por qué adoro ser traductora

4 octubre, 2010

Cuando fundé Traducciona, tenía muy claro que me gustaba mi profesión y que podía ayudar a los demás a entenderse aunque no tuvieran ningún idioma en común. He aquí las ventajas que le veo a la profesión de traductor tal y como la entiendo yo:

Utiliza tus habilidades para ganarte la vida: he pasado años estudiando idiomas y ahora me llena de orgullo poder vivir de una cosa que se me da bien.

– Es un trabajo interesante: cada vez que entra en la agencia un encargo nuevo, nos da la oportunidad para aprender una disciplina diferente o recordar otras que sean de la misma temática.

– Es una oportunidad para ser creativos, si somos buenos escritores y no nos dedicamos a las traducciones literales (que por otra parte no interesan al cliente). Un buen traductor debe hacer que el texto nuevo “respire” por sí mismo y que no se note que está traducido.

– La recompensa de un trabajo bien hecho del que tú eres responsable.

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Formación de los trabajadores en nuevas tecnologías de la traducción

10 septiembre, 2010

Además de contratar a profesionales de la traducción titulados y con experiencia, una de las labores de nuestra agencia de traducción consiste también en la formación continua de nuestros trabajadores, especialmente en nuevas tecnologías. Día tras día el software de traducción va mejorando y formar a los trabajadores en su uso es la mejor manera de que estos le saquen todo el partido posible.

No me refiero solo al conocimiento de los distintos traductores automáticos y diccionarios online, sino a todas las herramientas que aceleran el proceso de traducción. El tiempo destinado al aprendizaje de estas herramientas es, en mi opinión, una de las mejores inversiones que puede hacer una agencia de traducción (y en general cualquier empresa cuyos trabajadores desempeñen sus funciones con software) ya que mejora notablemente la productividad y la calidad del servicio.

Es cierto que no todo el mundo que entra en una agencia está familiarizado con todos y cada uno de los programas que se usan, pero un curso rápido puede mostrarles cuál es el software que más se adecúa a sus necesidades.


Conciliar el trabajo con la vida personal

9 septiembre, 2010

Como mujer empresaria, en ocasiones me veo obligada a tomar una serie de decisiones para compaginar mejor el trabajo con mi vida personal. Para compaginar ambas facetas de mi vida, sigo unos sencillos pasos como marcarme unos horarios laborales y otros para disfrutar de mi tiempo libre e intentar cumplirlos al máximo.

También intento identificar todas esas rutinas que me impiden desconectar del todo del trabajo e intento huir de ellas, aunque, como supondréis, no siempre es posible. Delegar en otros las tareas a las que no llego también ha sido una buena estrategia, y siempre que puedo teletrabajo (estas políticas también se aplican a los traductores).

En definitiva, conciliar la vida personal y la laboral está en mano de todos, basta con poner un poco de tu parte siempre que sea posible.


Conocer a la competencia para mejorar nuestra empresa

8 septiembre, 2010

El conocimiento de la competencia es uno de los pasos primordiales para poder mejorar nuestras empresas. En el mundo de los negocios, más que nunca, es fundamental “tener cerca a los amigos pero mucho más cerca a los enemigos”. Por lo tanto, cabe hacerse una serie de preguntas con el objetivo de saber en qué puntos nos ganan nuestros competidores y cómo conseguir una ventaja competitiva a los ojos de nuestros clientes para que nos elijan.

  • En primer lugar, hay que saber quiénes son nuestros competidores.
  • ¿Qué puesto ocupamos en la competencia?
  • ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas que tenemos sobre el resto del mercado?
  • ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de nuestros competidores?
  • ¿Va a introducir la competencia algún producto interesante en un futuro?
  • ¿Cómo puede competir tu empresa?
  • ¿Qué es lo que hace única a tu empresa?

Puesta al día tras las vacaciones

31 agosto, 2010

Muchos de vosotros ya habéis vuelto de las vacaciones y os estáis incorporando al trabajo. En Traducciona hemos parado por turnos para que ningún cliente se quedara sin atender. Ya con muchos clientes a punto de volver y con otros trabajando a toda máquina, es el momento de reorganizarse. Hay una serie de pasos que siempre ayudan a retomar la rutina:

  • Hacer una lista de las tareas que quedan pendientes tras el verano
  • Realizar un plan de acción al menos de aquí a Navidades y si no para el resto del año hasta el próximo verano
  • Llamar a los clientes para hacerles saber que ya estamos plenamente operativos
  • Organizar el archivo para disponer de más espacio
  • Comenzar un plan de reuniones para volver a ver a todos los clientes

Cinco maneras de cerrar un trato con clientes

27 agosto, 2010

Como empresaria, me enfrento a menudo con el reto de cerrar contratos con nuevos clientes. Hoy en el blog Freelance Folder nos proponen cinco técnicas para conseguir cerrar favorablemente un trato con un nuevo cliente.

1. Presta atención y pide detalles: haz que el cliente en potencia se sienta escuchado y hazle saber que entiendes sus necesidades, así como la manera en la que vas a ayudarle a solucionarlas. Si tienes alguna duda, pregúntale para asegurarte de que vas a hacer su trabajo correctamente.

2. Haz tus deberes: investiga a tu cliente potencial e infórmate acerca de sus actividades. Además conociéndole podrás mostrarle las partes de tu trabajo (en este caso, traducciones) que sean más relevantes para hacer que su elección se decante hacia ti.

3. Pide que te contraten: sé asertivo y no temas contarle a tu cliente lo importante que es para ti conseguir el trabajo que te ofrece. El entusiasmo puede hacer que la balanza se incline a tu favor.

4. Sé positivo: esta es una técnica muy sutil pero según Freelance Folde funciona. En vez de decir “si consigo este trabajo” di “cuando haga este trabajo”. Cuéntale cuándo podrías empezar a trabajar para él.

5. Haz un seguimiento y no temas llamarle para saber si ya se ha decidido.


Diversificar como camino al éxito empresarial

30 julio, 2010

A la hora de fundar una agencia de traducciones como Traducciona, nos surgió la típica disyuntiva entre si crear una agencia especializada o aceptar todo tipo de encargos. En el segundo caso había que crear una infraestructura mayor tanto de personas como de lugares de trabajo, y pese a esa alta inversión inicial, lo que hizo que nos decidiéramos por tener una oferta mayor fue nuestro rechazo al encasillamiento.

Contando con profesionales especializados en distintas áreas, nos podemos hacer cargo de prácticamente cualquier trabajo. Además, ante un cambio económico contamos con más herramientas para hacer frente a cualquier problema que surja. Por ejemplo, hace unos años el mercado inmobiliario era quien lideraba pero si nos hubiéramos especializado solamente en traducciones relacionadas con ello no habríamos conseguido seguir en el negocio.

Diversificar es como contar con un “seguro a prueba de fallos” en los negocios. Está bien tener uno o dos clientes potentes pero a la hora de la verdad lo ideal es no depender solo de uno para que nuestro negocio marche bien, y no tener incertidumbre en caso de que alguno decida rescindir su relación con nosotros.